domingo, 9 de diciembre de 2012

Uno de los días más tristes de mi vida.

La historia se repite, Duque Tercero, que parecía haber vencido al cáncer, al final no lo logró. 

Escribo esto mientras espero a que llegue el veterinario, lo duerma, le inyecte esa sustancia que hará que su bello corazón de perro deje de latir y ya no sufra más.  

Esta será una Navidad muy triste en mi familia, sin Duque robándose un trozo de piñata o correteando los fuegos artificiales. Con él, siento que se muere una parte de mi, de todos en mi casa. Lo vamos a extrañar horrores. 




2 comentarios:

No soy yo, eres tú dijo...

Lo siento mucho...

Yo siento a mis perros muy parte de mi familia, son mi adoración.

Don Corleone, como a mi pequeño sobrino, y la Nona, como a mi pequeña hija...

Siento sinceramente mucho tu perdida :(

Avellana Almendra dijo...

Gracias Fenech, pues en mi casa así siempre han sido, uno más o incluso el miembro más querido por todos jeje, estamos tranquilos porque hicimos lo mejor, para que no sufriera, pero uf, si es muy difícil, o sea llegar a tu casa y que no te reciba, pero bueno, un abrazo!